Tendencias industriales en lácteos y alternativas vegetales: el ambiente, la salud intestinal y el movimiento hacia la dulzura saludable

Los consumidores son uno de los principales agentes de cambio, por lo que, en la búsqueda de tomar mejores decisiones, éticas y buenas prácticas con el medio ambiente, prefieren a los fabricantes que son activos y conscientes de esto. En un entorno como el de la pandemia por COVID-19 se ha reforzado la importancia de tener un sistema de respuesta inmune sano, lo que ha impulsado a los productores de lácteos vegetales a mostrar cómo es que sus productos fortalecen la salud del sistema inmunológico.

Hay novedosas tendencias tanto en la industria de los lácteos como en la de alternativas vegetales en donde se habla de los beneficios hacia la salud e inmunológicos, sin dejar de lado su responsabilidad con el ambiente. Cada vez más consumidores eligen productos de origen vegetal, y el modo en el que está reformulada su estructura nutricional se debe a que los fabricantes están poniendo toda su atención en sustitutos de azúcar saludables, porque anteriormente los esfuerzos se encaminaron solo en crear productos bajos en grasa.

Beneficios inmunológicos y salud intestinal

Tanto los nutriólogos como los consumidores son mucho más conscientes y reconocen que la salud digestiva está relacionada con el bienestar general, porque cada vez hay más estudios científicos, los cuales demuestran que el microbioma intestinal se encuentra íntimamente relacionado con aspectos como la salud mental, la salud de la piel e incluso la obesidad.

A los consumidores que buscan tener un sistema digestivo sano y equilibrado seguramente les atraerá, sin duda, una fórmula diseñada que incluya ingredientes como pro y prebióticos, fibra y otros elementos funcionales para la salud intestinal. Por ejemplo, en América Latina, casi todos los productos lácteos que se introducen en el mercado están fortificados con vitaminas y calcio.

Fuente: Mintel

 

No sólo estas tendencias actuales cobran importancia, también muchas más regiones están adoptando prácticas de sabiduría alimentaria ancestrales, por el que ingredientes como el jengibre y la cúrcuma están en auge como apoyo para tener un sistema inmunológico sano y de modo semejante a los hallazgos científicos que respaldan las antiguas ideas que relacionaban el intestino y el estado de ánimo.

 

Alternativas vegetales y su impacto ambiental

Por naturaleza, los consumidores de productos vegetales están informados y son conscientes de los problemas medioambientales, por eso es urgente que las marcas comuniquen claramente su compromiso con la sustentabilidad y sostenibilidad, desde la reducción de sus emisiones de carbono, el apoyo al comercio local y a los pequeños productores hasta el uso de envases ecológicos.

Aunque la cantidad de consumidores veganos aún es baja, cada vez es más alta la conciencia mundial de los costos ambientales y éticos de la cría masiva de ganado lechero. Es interesante que el 21% de los consumidores de leche vegetal en Estados Unidos lo hacen porque quieren consumir menos productos de origen animal (Mintel, 2021). Es claro, entonces, que los consumidores prefieren la producción láctea respetuosa con el medio ambiente y cuyo ganado se alimenta de hierba.

Incluso en la industria vegana, el origen de las materias primas es cada vez más relevante desde el punto de vista medioambiental y, por ello, las marcas deben aprovechar la popularidad que han adquirido las proteínas de avena, coco y chícharos, puesto que los consumidores se van alejando de ingredientes como la avena y la soya, cuya huella ambiental relativamente grande los ha puesto cada vez más en tela de juicio.

 Fuente: Mintel

Estructura nutrimental y ausencia de azúcar

Si bien se han implementado leyes restrictivas que utilizan sellos negros tanto para productos con alto contenido de azúcar y/o de grasas saturadas, como la ley chilena de etiquetado frontal o la Nom. 51 mexicana, es interesante observar que los propios consumidores marcan las tendencias a medida que se enteran de estudios serios que hablan del beneficio de determinadas grasas y de alternativas saludables al azúcar, además de explicar los efectos negativos de una dieta alta en azúcar y fructosa. Este tema se puede ver en las tendencias de etiquetado en Estados Unidos, donde la ausencia de azúcar añadido es la norma, y el uso de grasa y colesterol como ingredientes ha disminuido drásticamente.

Fuente: Mintel

 

Así que se deben diseñar soluciones saludables de “360 grados” en cuanto a nutrición se refiere, aprovechando que el uso de ingredientes naturales, no laxantes y beneficiosos para el desarrollo del dulzor —incluida la stevia— está en alza.

El abastecimiento medioambiental y responsable de la extracción de edulcolorantes (incluyendo la huella de carbono y de agua) se ha convertido en un componente clave del diseño de los alimentos, al ser las empresas verdaderamente innovadoras las están aprovechando la sustitución del azúcar como oportunidad para ofrecer productos saludables que aporten beneficios más allá del dulzor y potencien los valores nutricionales de productos altamente apreciados por los consumidores, como los yogures y otros productos lácteos fermentados.

Bajo este panorama, las necesidades de los consumidores exigen el desarrollo en este campo, incluso a la vanguardia de la legislación contra la obesidad, ya que con un mayor conocimiento de la importancia de la salud intestinal, la sostenibilidad y las alternativas éticas, los productores están viviendo el inicio del mayor cambio en las tendencias de consumo desde la aparición de los alimentos procesados.

Sin duda alguna, para competir seriamente y para que los productos se consideren deseables, la fórmula debe tener la sostenibilidad (tanto del medio ambiente como de la salud) como principio central del concepto.